Nosotras y el teatro durante el 2017


Nos despedimos del 2017 recordando todas aquellas representaciones teatrales que hemos visitado a lo largo del año.




Creemos que la cultura es, junto a la gastronomía, de lo mejor que nos puede pasar. Por eso, somos fans incondicionales de ir al teatro en cuanto podemos. La Navidad es precisamente uno de esos momentos en los que más nos apetece ir. Los días son más cortos, las tardes oscuras y el frío hace que nos venga mucho en gana soñar con nuevas historias o revivir clásicos que nos robaron ya el corazón antaño.


La primera obra que vimos durante el 2017 fue Generació de Merda en el Eixample Teatre, que nos hizo reír como nunca con muchas realidades sobre la situación que vivimos los jóvenes, porque todavía lo somos, en los tiempos que nos ha tocado vivir.


Los musicales nos apasionan, por lo que no nos perdimos la oportunidad de ver Scaramouche antes de que terminase y disfrutamos de la magia del espectáculo de Dagoll Dagom con un reparto espectacular, que sin duda nos pareció una pena haberla visto tan tarde, por el hecho de no poder repetir.


La siguiente obra que fuimos a ver fue Ricard III de William Shakespeare en el Teatre Nacional de Catalunya. Tenemos que admitir que nos encanta este teatro. Por la relación calidad-precio, su buena visibilidad y su distribución. Esta obra en concreto nos sorprendió por cómo se adaptaba un clásico tan conocido a un escenario tan moderno como quisieron recrear, con la fantástica utilización de las cámaras en mano y el vídeo en directo expuesto tras los actores.


De Arthur Miller vimos El Preu y nos pareció una reflexión de lo más interesante sobre el valor de las cosas y las personas. Una de esas obras que necesitas un tiempo después de verla para reflexionar y terminar de comprender todo su significado. De las que no te dejan indiferente. Como tampoco nos dejó frías Alicia, una original adaptación del cuento de Lewis Carroll con tan solo cuatro actores y mucha imaginación.


Disfrutamos como niñas de Julio Manrique haciendo de Don Joan el pasado octubre. Una versión sublime de un personaje que nunca pasa de moda, pero con una versión divertida y actual, transmitiendo la moraleja de siempre de una manera diferente.


En el puente de diciembre que pasamos en Madrid disfrutamos de La Casa de Bernarda Alba, obra de nuestro predilecto Federico García Lorca, representada por seis mujeres de gran talento, emocionándonos como hacía mucho tiempo que ninguna representación hacía. Sin duda es una obra que volveríamos a ver una y cien veces más.


Esta semana hemos podido disfrutar de Cyrano en el Teatre Borràs, protagonizada por el magnánimo Lluís Homar. El verso, la belleza de las palabras y la magia de los escenarios del director Pau Miró nos enamoraron del mismo modo que lo hicieron actor y director en Terra Baixa.


Y para terminar el año volveremos al TNC a ver otro clásico de la literatura española, El Perro del Hortelano, de Lope de Vega. Tenemos unas ganas inmensas de ver a la Compañía Nacional de Teatro Clásico por primera vez y auguramos que estas expectativas serán superadas con creces.


Nosotras ya estamos pensando qué obras veremos de cara al 2018. ¿Y tú? 



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