Pasamos el puente de diciembre en Madrid


Nada mejor que una ciudad llena de cultura y buena gastronomía para pasar uno de los puentes más largos del año.




Nos encanta Madrid. Habíamos estado ya en numerosas ocasiones en la capital, pero nunca juntas. Por eso, llevábamos meses planeando el viaje. Aunque ya habíamos visto los museos más conocidos por separado y visitado los edificios más emblemáticos, no dudamos en hacernos una ruta básica, pero para ser realizada con mucha tranquilidad. 


Durante los tres días enteros que pasamos en Madrid disfrutamos del arte de museos y galerías quizás no tan populares entre el turista medio. Así pues, nos dirigimos a la Real Academia de las Bellas Artes, en la calle Alcalá, donde estudiaron algunos de los artistas nacionales e internacionales más reconocidos, como Goya, Zurbarán, Ribera o Tintoretto, y pudimos observar algunas de sus obras.


Tras visitar la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, pasamos por la Casa Museo Lope de Vega, pero como todo el mundo tuvo la idea de pasar el puente en la capital española, no tuvimos ocasión de poder hacer esta visita guiada en este viaje (una excusa más para volver).


El Museo del Romanticismo fue una gozada de visitar. Dispuesto como si fuese una casa de la época, pudimos recorrer habitaciones fielmente decoradas, con los muebles, cuadros e incluso documentos históricos de gran valor como el poema original de Larra tras la muerte de Zorrilla que le dio a conocer. Además, nos fliparon las representaciones de escenas teatrales de Zorrilla hechas con Playmobil.


La joya del viaje, en cuanto a exposiciones artísticas, se la llevó, sin duda, la de Picasso Lautrec en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Obras que nunca habíamos visto del español, junto a las increíbles pinturas y dibujos del francés, nos enamoraron de ambos artistas. En el mismo museo visitamos la también exposición temporal Lección de Arte que habla de la función del arte en la educación y nos pareció sumamente interesante.


Pero no solo de arte y cultura viven Las Loisir. Quisimos disfrutar de la gran oferta teatral de Madrid y nos hicimos con dos entradas para ver La Casa de Bernarda Alba en el Teatro Victoria de Madrid. Una representación excelente, que se nos hizo corta, por seis mujeres impresionantes dando con maestría su alma a las palabras de Lorca sobre el escenario.


Nos encantó especialmente el barrio de Malasaña, quizás el que menos conocíamos. Allí pudimos sacarnos fotos en la pared de moda entre los influencers, comprar en las tiendas de moda (y sí, no pudimos dejar de pasar dos horas en el Primark de la Gran Vía) y comer en una de las mejores hamburgueserías en las que hemos comido jamás: Goiko Grill


Hasta muy pronto, Madrid. 











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